Detalles de la colección Chanel Alta Costura, Primavera/Verano 2018. Fotografía cortesía de Chanel.

Alta costura

Alta costura. ¿Cuántas veces no hemos oído este término (o su equivalente en francés, haute couture)? Es tal vez una de las expresiones más usadas de la moda; un término que sin duda inspira glamour y aspiración por sus connotaciones de personalización y estatus. Pero, a pesar de ser tan conocido, con frecuencia lo confundimos y le otorgamos definiciones inapropiadas.

En general, “alta costura” se usa para referirse a prendas de vestir creadas únicamente para un cliente, prendas hechas exclusivamente a mano y a la medida. Pero en realidad, para poder confeccionar prendas de alta costura, una casa de modas debe ser acreditada por la Cámara Sindical de la Alta Costura (Chambre Syndicale de la Haute Couture, con sede en París) y cumplir con cuatro requisitos fundamentales, establecidos por primera vez en 1945 y modificados en 1992:

  1. Diseñar de forma personalizada, con más de una prueba de las prendas, para clientes personalizados
  2. Tener un taller en París con al menos 4 trabajadores de tiempo completo
  3. Tener más de 20 técnicos de tiempo completo en uno de sus talleres
  4. Presentar una colección de no menos de 50 diseños originales por temporada (en enero y junio de cada año, en la Semana de Alta Costura de París)

Historia

La alta costura nació en la misma época que la máquina de coser, iniciando así la larga tradición que asocia lo hecho a mano con el viejo orden, con la aristocracia, su riqueza y su cultura. Al mismo tiempo, ciudades europeas como París y Londres se convertían en grandes centros urbanos, en donde el movimiento incesante y el miedo al anonimato suscitaron una nueva cultura del espectáculo visual en la que hombres y mujeres se convirtieron en ávidos espectadores.

No es coincidencia que la alta costura naciera en esta época, la misma de Manet y Baudelaire, que analizaron cuidadosamente la opulencia en el traje. Desde el comienzo fue cercana la relación entre la alta costura y el arte, basada en la constante negociación entre la convención y el cambio.

Tal vez el gran genio y padre de la alta costura fue el inglés Charles Frederick Worth (1825–95), también conocido por muchos como el primer diseñador de modas. A diferencia de los modistas que le antecedieron, él le mostraba sus diseños a sus clientes en lugar de recibir órdenes de ellas. Así, el diseñador se convirtió en el gran genio detrás de la moda, encargado de dictar las tendencias y de vestir a las más importantes señoras y señoritas de la sociedad.

Lo que aconteció después de Worth es la historia que condujo al sistema de la moda actual; de la moda como la conocemos hoy.

Lecturas adicionales

Kari Estrada, “10 cosas que hay que saber sobre Alta Costura,” en Vogue México y Latinoamérica: Your Mother Should Know (8 de julio del 2014).

“Haute Couture,” Business of Fashion: Fashion A-Z.

Lauren Indvik y Jacqui Maher. “An Introduction to Haute Couture, In Numbers,” Vogue UK.

Richard Martin y Harold Koda. Haute Couture. Nueva York: The Metropolitan Museum of Art, 1995.

Laura Beltran-Rubio es historiadora del arte y la moda. Es candidata a Ph.D. en la Universidad de William & Mary (Williamsburg, Virginia) y tiene una maestría en Estudios de Moda de Parsons School of Design en Nueva York. En 2019, diseñó y dictó el primer curso introductorio a los Estudios de Moda en Colombia, ofrecido a través de la Maestría en Diseño de la Universidad de Los Andes en Bogotá. Su investigación ha sido publicada en “Cuaderno”, el “Journal of Dress History” y ”Fashion Theory”.