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Mapi Casafranca: Amarena

Amarena es una marca peruana de accesorios que se caracteriza por el uso de materiales como la paja, el mimbre y la fibra vegetal trabajados en formas geométricas y con algunos toques de color. Mapi Casafranca, fundadora de la marca, y su equipo crean accesorios básicos que se resaltan por esos sutiles detalles de diseño que diferencian sus productos. Y Mapi sabe que esta diferenciación es precisamente lo que necesita para sobresalir en una industria tan competitiva. En esta entrevista, comparte su visión y misión para Amarena y explica lo que se necesita para ser una empresa verdaderamente sostenible. 

¿Cómo empezó tu camino en la moda y cómo nació Amarena?

Desde pequeña tuve la oportunidad de viajar por el Perú y, poco a poco, descubrí esa pasión por las fibras naturales, los colores, las texturas y las tradiciones que podemos encontrar aquí.

Hace aproximadamente tres años tuve la oportunidad de conocer a varias comunidades de artesanos. Sus historias me inspiraron muchísimo y me llevaron a pensar que juntos podíamos crear algo diferente; algo con una historia que contar y algo que generara un impacto tanto social como económico. Esto fue lo que me motivó a crear Amarena. Amarena es, entonces, un proyecto que nació de mi interés por los materiales naturales y por el deseo de mantener viva la tradición de tejido ancestral a través de piezas únicas y modernas que trasciendan el paso del tiempo. Una de mis metas con Amarena es crear un modelo de negocio basado en el comercio justo y la producción sostenible.

¿Tienes algún mentor?

En realidad tengo muchos mentores; los principales son mi familia. Para mí es muy importante su opinión ya que me dan un feedback real que me permite ver y analizar distintas perspectivas. Además, escuchar sus críticas constructivas y recomendaciones me ayuda a crear una mejor versión de lo que tengo en mente. Es un proceso muy enriquecedor ya que aprendo constantemente de ellos y siempre aparecen nuevas ideas. También aprendo mucho leyendo e investigando sobre diseñadores de moda, arquitectos y otros creativos.

¿Cuáles han sido tus mayores influencias?

Definitivamente mis mayores influencias son las técnicas ancestrales de tejido, la riqueza de tradiciones y la cultura del Perú. Viajar por mi país me ha permitido ver y aprender sobre distintas metodologías de trabajo artesanal. Esto me motiva día a día ya que veo que hay infinidad de opciones para crear cosas nuevas.

¿En qué te inspiras para tus colecciones?

Principalmente me inspiro en el Perú. En su cultura, su historia, su artesanía, sus colores y su geografía. Tengo el privilegio de vivir en un país con mucha riqueza cultural con la cual se pueden crear muchas cosas creativas. Me encanta investigar y viajar, especialmente conocer distintas comunidades y materiales nuevos. Esto me inspira a diseñar piezas modernas que representan la tradición de cada localidad y a través de las cuales cuento sus historias.

¿Cuáles son los mayores retos? ¿Y lo más gratificante?

Desde el inicio fue un reto crear piezas modernas con materiales sostenibles y técnicas ancestrales. Fue un proceso que tomó mucho tiempo, sobre todo para lograr reflejar lo que queríamos como marca. Poco a poco logramos posicionarnos localmente y, gracias a la gran acogida que tuvimos, este año decidimos llevar la marca al mercado internacional.

Lo más gratificante es saber que nuestros clientes valoran nuestras piezas y que sienten una gran conexión con nosotros. Gracias a esto hemos logrado crecer junto con todas las personas involucradas en la cadena de valor. Esto también nos sirve como motivación para seguir mejorando y hacer las cosas mejor día a día.

Cuéntanos sobre el uso de materiales locales y renovables en tus colecciones. ¿Por qué escogiste este enfoque para Amarena?

Escogí este enfoque porque el Perú tiene una tradición milenaria de tejido ancestral con materiales locales que pienso es necesario que se conozca. En Amarena tratamos de transmitir y contar siempre todo lo que hay detrás de un producto artesanal para que el público pueda entender el valor de cada pieza. En todas nuestras colecciones nos centramos en unir materiales locales renovables como paja toquilla, mimbre, algodón, fibra vegetal, entre otros, con acabados cuidadosamente diseñados. Además, el conocimiento, aprendizaje y colaboración con las comunidades hacen posible que podamos contribuir en su desarrollo económico, así como empoderar a las mujeres a través de su trabajo y colaborar con la conservación del medio ambiente — tres causas muy importantes para nosotros. 

El término sostenibilidad en la industria de la moda ha sido criticado por usarse muchas veces solo como herramienta de márketing, ¿qué opinas sobre esto? ¿Qué se necesita para ser una marca realmente sostenible?

Creo que cada marca debe tener una identidad, propósito y una historia que contar, y no sólo como tema de márketing, sino con acciones que realmente lo sustenten. Para que una marca sea realmente sostenible hay que tener consciencia de la gran responsabilidad que esto implica y ser realmente transparentes. Se deben hacer las cosas que están bien, no las cosas fáciles. Se debe evitar pensar en el beneficio propio y enfocarse en todas las personas que forman parte de la cadena de valor. No es fácil. Ser agente de cambio y dar ejemplo es una gran responsabilidad. Sin embargo, creo que todas las marcas pueden lograrlo si realmente lo consideran ya que con dedicación es posible.

¿Qué opinas del ritmo del calendario de la moda? ¿Cuántas colecciones haces tú al año? ¿Sería sensato promover una velocidad más lenta para el mundo de la moda?

El calendario de la moda se ha acelerado muchísimo con el paso del tiempo. En consecuencia, la moda ha generado mucha contaminación y malas prácticas. Hoy en día, con todo lo que está pasando en el mundo, estamos en un momento diferente. El planeta nos ha mandado una señal y las marcas de moda están pensado mucho en la repercusión de sus actos, por lo que pienso que va ser indispensable que este calendario baje la velocidad.

En Amarena producimos dos colecciones al año y, de vez en cuando, lanzamos un par de piezas nuevas fuera de estas dos producciones. Esto lo hacemos para seguir con el compromiso de ofrecerle trabajo constante a nuestros artesanos. Una colección o producción no necesariamente tiene que ser a gran escala ya que pienso que la magia del proceso está en los pequeños detalles y en la dedicación que le ponemos a cada pieza. 

¿Cómo ves la moda de Perú y Latinoamérica en el escenario internacional?

La moda de Perú y Latinoamérica es muy privilegiada en cuanto a recursos humanos, talento, creatividad, habilidades, cultura e historia. Y hoy en día hay plataformas que se están abriendo en cada país para demostrar e incentivar el talento local. Esto hace que la moda latinoamericana sea más valorada, fuerte y relevante ante el mundo. Un gran ejemplo es la conexión del Perú con el trabajo artesanal. 

¿Cuál es la lección más importante que has aprendido en tu trayectoria?

Construir la marca ha sido todo un aprendizaje, sobretodo crear un concepto propio que cumpla con metas que van más allá del mundo de la moda es un logro que nos llena de satisfacción. Además, creer en nuestras ideas y propósitos sin compararnos ni pensar en el que dirán es algo que ha estado presente desde el inicio y que hemos ido reforzando conforme ha pasado el tiempo.

¿Qué consejo le darías a alguien que está empezando en el mundo de la moda?

Algo que me sirve mucho es tener enfoques claros, ser perseverante y estar abierta a cambios. En el camino se aprende mucho y, muchas veces, de los errores se sacan las mejores lecciones. Hay que aprender a disfrutar el proceso. Lo importante es siempre llevar un mensaje claro que pueda llegar lejos. Y un último consejo: ¡no pierden nada intentándolo! 

¿De qué sirve la historia para diseñar hoy en día? ¿Cómo se puede transformar el conocimiento de historia en inspiración creativa para la moda?

La historia es importante ya que nos permite entender cual es la repercusión de crear o innovar con algo. Nos ayuda también a entender las diferentes perspectivas y tener una apertura cultural. Existen grandes diseñadores que nos pueden inspirar hoy en día: leer sobre ellos, sobre sus pensamientos y sus fuentes de inspiración puede servirnos a nosotros de inspiración para crear cosas nuevas.

En un mundo globalizado como el nuestro, ¿por qué es importante apoyar la producción artesanal y el diseño local?

Hoy en día, creo que valoramos mucho más lo que compramos y consumimos. Comprar un producto artesanal o local es conectar con la historia de estos productos porque conocemos el esfuerzo que hay detrás. Además, al apoyar el diseño local uno contribuye con el trabajo de todas las personas involucradas en el proceso de producción y, de esa forma, los ayudamos a crecer cada vez más. Esta responsabilidad y concientización de compra se ha ido reforzando con el tiempo. Creo que cada vez más personas son conscientes de la repercusión de sus actos y, por eso mismo, apoyan cada vez más la producción artesanal y el diseño local.

¿Cómo crees que va a cambiar el escenario de la moda con el Covid-19?

Pienso que las marcas tendrán que adaptarse a un consumidor más exigente y bastante digital. Si bien es cierto que digitalmente se puede llegar a más personas, también es necesario innovar para ser más atractivo y no perderse entre el resto. Pienso también que los procesos de producción se volverán más lentos y de difícil acceso. Es importante, además, dar un mensaje claro, honesto, escuchar a los demás y apoyar a los emprendimientos más pequeños. Es también un buen momento para desacelerar y generar un impacto positivo.

** Todas las fotografías en este artículo son cortesía de Mapi Casafranca.

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