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Mariale Molina: Mialé

Desde sus inicios en la industria de la moda, Mariale Molina, fundadora de Mialé, se diferenció por su gran interés por el reciclaje de prendas y materiales. Esa pasión la llevó a especializarse en el diseño de moda sostenible — incluso antes de su popularización. Con Mialé, busca crear un cambio en el aspecto social y ambiental, enfocándose en las buenas prácticas laborales y un ritmo de producción que le permite a ella y a su equipo crear colecciones con consciencia. Además, a raíz de la pandemia, Mariale se ha dedicado a dictar talleres en los que comparte sus conocimientos para promover una industria de la moda verdaderamente sostenible, tanto desde el lado de la producción como del consumo. En esta entrevista, comparte con nosotras su experiencia como emprendedora y nos cuenta cómo nació su pasión por la moda sostenible.

Mariale Molina, diseñadora de moda sostenible, emprendedora social y fundadora de Mialé. Imágenes cortesía de Mariale Molina.

¿Cómo empezó tu camino en la moda y cómo nació Mialé?

Mi camino en la moda empezó desde muy chica. ¡Siempre me ha encantado reconstruir todo! Incluso sin saber coser, tomaba la ropa de mis papás y de mis hermanos y la desarmaba para luego reconstruirla. Me encantaba ver la construcción interna y me apasionaba entender cómo podía armar algo nuevo con cada pieza. Además, yo era de las personas que veía la ropa en las tiendas y siempre se imaginaba algo que agregar o modificar. ¡No me satisfacía lo común! Creía que todo podía llevar un toque más innovador y más personal. Entonces experimentaba hasta encontrar algo que me llenara del todo y así descubrí mi amor por el reciclaje de prendas y materiales.

Por otro lado, Santitos — mi segunda mamá, a quien le dedico mi emprendimiento, y quien me enseñó a tejer y me cuidó desde muy chiquita — me mostró que, detrás de todas las cosas que tenemos en esta vida, está el arduo trabajo de muchas personas. Entonces, comencé a cuidar más las cosas porque todo tenía un significado mucho más profundo para mí. Y he ahí mi pasión por el reciclaje y el cuidado del medio ambiente.

Sumado a esto, desde muy chica sentí un llamado especial a la ayuda social. Me encantaba sentarme a escuchar la historia de los que me rodeaban; no podía estar frente a alguien sin saber si de algún modo podía ayudarlo. Y esto se fue exacerbando cuando comencé a trabajar en una empresa de moda sostenible ya que estaba en contacto con mujeres artesanas que me contaban sobre el maltrato psicológico y físico de parte de sus esposos. Fue en ese momento que entendí la necesidad del empoderamiento a las mujeres, sobre todo en el rubro textil. Estas talentosísimas mujeres no eran conscientes de lo buenas que eran con las manos y no se creían capaces de salir adelante sin la ayuda de estos hombres abusadores. Así que me prometí que algún día iba a hacer algo al respecto para que la historia no se repita. Quería enseñarles el valor que tienen como seres humanos y profesionales, sobre todo para que, creyendo en su talento, puedan salir adelante y transmitirles los mismos principios a sus hijos. Así fue como, mientras trabajaba como jefa del área de diseño en la empresa que mencioné, comencé a visitar varios talleres y fábricas. Y fue ahí donde me di cuenta de la cantidad de mermas que quedaban de hilos y telas y solo podía pensar: ¿a dónde se va todo esto? ¡No puede ser que no se utilice! Y así nace la idea de utilizar estos hilos reciclados en mi propio emprendimiento, en especial los de algodón y alpaca porque son fibras naturales peruanas que se obtienen de modo sostenible. 

Y así fue como nació Mialé; por la necesidad de poner mi granito de arena para hacer de este mundo un mejor lugar. Comencé haciendo accesorios. Primero aretes, ya que necesitaba que fuera algo de tamaño pequeño para utilizar las mermas. Luego siguieron las vinchas, luego los polos bordados y hoy por hoy ya tenemos en desarrollo chompas o suéters. Al utilizar materiales reciclados busco reducir los desperdicios textiles en nuestro planeta y, al crear trabajo y dar charlas a las chicas maravillosas que trabajan conmigo, busco ayudarlas y motivarlas para salir adelante. La idea, sobre todo, es que esto tenga un efecto multiplicador ya que busco empoderarlas para que, de igual manera, ellas empoderen a más personas y así, poco a poco, veamos el cambio que queremos. Y es que ahí está el futuro de nuestro Perú: en la educación y una buena autoestima.

¿Tienes algún mentor?

Sí, tengo muchos porque creo que, realmente, cada persona con la que tenemos contacto en la vida nos deja una huella. Así sea alguien con quien tuviste una corta conversación. Creo que todos estamos llenos de sabiduría por las experiencias que vamos teniendo en la vida así que, definitivamente, escuchar muchas perspectivas es importante. Pero mi principal mentor es, definitivamente, mi corazón; el seguir mi instinto. Desde chica me latía el corazón a más no poder cuando veía o hacía algo referente a la moda, en especial ante las ideas más locas. Creo que uno mismo sabe cuando tiene que ir por algún camino, incluso a pesar de las críticas y de los cuestionamientos. 

¿Cuáles han sido tus mayores influencias?

Mi influencia más grande es la historia textil de mi Perú. Especialmente las técnicas detrás de los telares, el tejido a palito y los tintes naturales. Además, me fascinan los paisajes del país y, sobre todo, ¡nuestra gente! No hay nada que me inspire más que ver el talento inmenso que existe y las ganas de salir adelante. Pensar en todas las personas luchadoras (¡incluyéndome!) me hace querer indagar y conocer más sobre nuestra historia para darla a conocer al mundo.

¿En qué te inspiras para tus colecciones? ¿Cuál fue la última?

Para mis colecciones me inspiro mucho en lo que yo considero lo más importante en el ser humano: su mundo interior. Luego lo fusiono con la relación maravillosa que esto puede tener con la naturaleza y es así como armo mis conceptos; tocando siempre temas profundos que nos inviten a la aceptación, al empoderamiento y a la gratitud. Me gusta invitar, a través de mis colecciones, a reconocer el rol que jugamos en la preservación del medio ambiente. Esto lo logro a través de formas y colores hermosos que voy encontrando en la naturaleza para armar los diseños de mis aretes. 

La última colección se centró en la semejanza que tenemos todos con la flor, en especial la rosa, ya que, como verán, es el elemento principal en los aretes. Pienso que la rosa tiene, al igual que nosotros, una contraposición. Por un lado está la belleza de sus pétalos que representan nuestras virtudes. Y, por otro lado, las espinas, que representan lo difícil de aceptar y lo que, precisamente, a veces nos hace sentir insuficientes pero que, finalmente, nos hace únicos. 

Y es que si te pones a pensar, ¿quién deja de decir que la rosa es bella por sus espinas? ¡Sabemos que las espinas son parte de la rosa! Entonces igual es con nosotros como seres humanos. Tenemos lo bueno, que es maravilloso, y por otro lado lo no tan bueno, que de igual forma podemos aprender a verle lo positivo. Por eso utilicé muchos colores fuertes. Por ejemplo, utilicé el rojo pasión, que hace referencia a la pasión que todos tenemos cuando nos gusta algo; el negro, para representar el lado más oscuro, eso que nos cuesta aceptar; y finalmente combinaciones multicolores que reflejan esa mezcla de características entre buenas y malas y que, juntas, crean algo lindo. Los polos los bordamos con frases que cada uno puede escoger al momento de compra. Hay frases como “peruana”, para la que se siente orgullosa de sus raíces; y “regiaza” para las que buscan sentirse bien en su propio cuerpo. En Mialé nunca nos limitamos y trabajamos de esta forma porque queremos que nuestros clientes  se vistan con prendas que los representen y los haga sentir fuertes y valiosos.

¿Cuáles son los mayores retos? ¿Y lo más gratificante?

Los mayores retos son, creo yo, la organización, la constancia y la disciplina porque no todos los días vamos a sentir la misma motivación. Así que debemos fortalecernos en este sentido para poder ser buenos líderes; y sobre todo porque en un inicio eres tú la que tiene que cumplir con muchísimos cargos. Como jefa de una marca tienes que ser diseñadora, administradora, marketera, entre muchos otros cargos y esto requiere de mucha organización y disciplina. Más aún cuando eres responsable de darle trabajo a otras personas.

En cuanto a lo más gratificante definitivamente es ver crecer tu emprendimiento y ver el impacto de tu trabajo, sobre todo cuando eres emprendedor social. Para mí es increíble ver cómo las chicas de mi equipo comienzan a creer más en ellas mismas y tienen el valor de dejar a las personas que abusan de ellas. Además, ver el impacto que esto tiene en sus hijos hace que todo tenga sentido.

El término sostenibilidad en la industria de la moda ha sido criticado por usarse muchas veces solo como herramienta de marketing, ¿qué opinas sobre esto? ¿Qué se necesita para ser una marca realmente sostenible?

La verdad es que, para mí, es de lo más frustrante y triste. Creo que falta la difusión de información real sobre lo que ocurre en el mundo de la moda rápida. Es frustrante ver cómo marcas oportunistas utilizan la falta de conocimiento de los consumidores para hacerles creer que son sostenibles cuando no lo son. A eso se le llama greenwashing. 

Para que una marca sea realmente sostenible se tiene que cumplir con lo siguiente:

  1. Los materiales deben ser eco amigables. Es decir, que no dañen el medio ambiente ni a los seres que habitan en él. Estos productos no deben contener sintéticos, que son sustancias derivadas del petróleo.
  2. El proceso de producción debe de ser eco amigable. Es decir, los procesos que se utilizan no deben dañar el medio ambiente. 
  3. Las personas involucradas en el proceso de producción deben ser tratadas con respeto y dignidad. Es decir, deben tener un salario justo, horas consideradas de trabajo, y condiciones de trabajo dignas y que no afecten su salud física o psicológica.

¿Qué opinas del ritmo del calendario de la moda? ¿Cuántas colecciones haces tú al año? ¿Sería sensato promover una velocidad más lenta para el mundo de la moda?

¡Pienso que es una cosa de locos! Es tan rápido que hasta me genera nervios de solo decirlo. Y es que estás preparando una colección y estando a la mitad ya tienes que ir pensando en la siguiente y no puedes terminar de concentrarte en una sola como debería de ser. Y eso se convierte en un gasto fuertísimo a nivel económico ya que tienes que gastar sin siquiera haber conseguido retornos de venta porque sigues en el proceso de producción. Además, como no alcanza el tiempo, se empiezan a reciclar ideas y solo se modifican algunos diseños para poder terminar a tiempo. Y ahí se ve el costo del lado creativo, que es lo que a mí me da más pena. Cada vez veo menos innovación porque no podemos tomarnos el tiempo de crear desde cero.

Por eso, hoy por hoy, en Mialé no trabajo por temporadas de modo estricto. Hago dos colecciones al año pero que no necesariamente son definidas por la temporada. Trato de trabajar más por ocasiones y me enfoco, sobre todo, en la personalización. Esto lo hago por dos motivos. El primero es porque considero que, de esta forma, no malgasto recursos ya que se produce bajo pedido. El segundo es porque, a nivel creativo, me puedo enfocar en estas dos colecciones grandes para que sean más fuertes. Lo que hago con mis clientes es darles opciones de cambios de color para que puedan ir modificando esos diseños mientras sale la nueva colección, así también se sienten parte del proceso y, al mismo tiempo, trabajo cada colección con la dedicación, tiempo y calidad que amerita.

¿Cómo ves la moda de Perú y Latinoamérica en el escenario internacional?

Me siento muy orgullosa de ver cómo cada vez se valora más el talento latinoamericano y, sobre todo, el peruano. Es maravilloso ver plataformas como el Omina o el Latin American Fashion Summit ponen en vitrina nuestro trabajo. O que la Semana de la Moda de Nueva York presente colecciones de talento peruano. Yo tuve la oportunidad de participar como diseñadora de una marca peruana y fue de las experiencias más lindas que he tenido. También me da mucho gusto que en el Perú tengamos plataformas interesantes como los concursos Alpaca Awards o Flashmode, ya que apoyan a diseñadores independientes. Así que me emociona mucho.

¿Cuál es la lección más importante que has aprendido en tu trayectoria?

Yo creo que lo más importante que he aprendido en mi trayectoria definitivamente es escuchar a mi corazón. Pienso que ahí es donde verdaderamente se encuentran las respuestas. Desde pequeños nos enseñan a cumplir ciertos parámetros para poder considerarnos exitosos y eso nos hace perder la brújula ya que nos entra el miedo. Y ahí es donde perdemos nuestra esencia. Pero si crees en ti, si te conoces, te escuchas, si trabajas en ti como persona, si sabes quién eres y lo que quieres entonces puedes lograr todo. Nada ni nadie te puede parar. 

A lo largo de mi trayectoria también entendí que existen dos fuerzas maravillosas que son las que hacen que todo tenga un sentido: la pasión y la gratitud. La pasión es lo que te lleva a hacer todos los sacrificios que conlleva el hacer realidad tus sueños. Nos ayuda a superar los retos que aparecen en el día a día. Y la gratitud nos enseña a agradecer ya que si no somos conscientes de lo que tenemos perdemos el asombro y la alegría de lo que verdaderamente importa en esta vida, que son los pequeños detalles. La gratitud nos enseña a parar y a contemplar ya que, si no lo hacemos, ¿para qué nos esforzamos tanto? 

¿Qué consejo le darías a alguien que está empezando en el mundo de la moda?

¡Le diría que insista mucho en sus sueños! Incluso si parece muy loco o  imposible. Le diría que se emocione porque eso quiere decir que es una idea que vale la pena. Las ideas innovadoras, esas que realmente cambian el mundo, comienzan así. Son esas ideas a las que nadie le da bola y que hasta critican por el miedo a lo desconocido. Pero hay que insistir, hay que ser pionero — ¡y no hay nada más lindo que eso! Sobre todo porque el tiempo pasa y, si tú no lo haces, alguien más lo hará y eso de arrepentirse es la peor sensación que podemos tener. Comprendamos que de todo se aprende en esta vida; todo nos enriquece. Pienso que, cuando comienzas a verlo así, puedes dejar de huir y comienzas a actuar. 

Y precisamente ese es mi segundo consejo: actúa. No te quedes solo soñando. No pienses que tienes que lograr todo lo que esperas de una. Lo que realmente vale la pena cuesta pero si no comienzas no se va a dar. Ten paciencia y nunca pierdas la fe, sobre todo la fe en ti mismo. Las personas te van a decir de todo, sobre todo cuando comiences a trabajar para otros en la industria pero lo importante  es concentrarse en uno mismo. Sé agradecido y reconoce que nunca sabrás todo. ¡Esa es la clave para aprender a diario! Y siempre mantente fiel a tus principios. Con todo esto, ¡yo creo que estás listo para el combate!

¿De qué sirve la historia para diseñar hoy en día? ¿Cómo se puede transformar el conocimiento de historia en inspiración creativa para la moda?

¡La historia es la base de todo! Y es que nada en esta vida se hace porque sí. La moda es una reacción ante alguna situación. Entonces, la evolución de la moda va de la mano con algún acontecimiento histórico, y con sus corrientes filosóficas y artísticas. Un ejemplo clarísimo es el de los Beatles. En las portadas de sus discos podemos ver que la ropa de los cantantes va variando según lo que pasaba en el mundo. Entonces tenemos que entender todo esto para poder convertirlo en moda de dos maneras. La primera es inspirándonos en las siluetas que vemos a través de fotos o pinturas del pasado. Podemos tomar detalles como las mangas bombachas, que ahora están tan de moda, o todo lo desteñido, que viene de los sesentas. La segunda es para inspirarnos de modo conceptual. Es decir, tomando como referencia alguna sensación. La historia es, entonces, una fuente inagotable de inspiración que necesitamos para ser buenos diseñadores. 

En un mundo globalizado como el nuestro, ¿por qué es importante apoyar la producción artesanal y el diseño local?

Es muy importante apoyar la producción artesanal y el diseño local, precisamente, por lo globalizado que es el mundo actualmente. Estamos a un clic de distancia de compras baratísimas en cualquier parte del mundo, sin tener en cuenta que son así de baratas por la explotación de la mano de obra o por el uso de materiales contaminantes. Y así, no nos damos cuenta de que estamos quitándole trabajo a personas en nuestro país. Y por supuesto, eso afecta tanto a nivel económico como social. Además, nos perdemos la oportunidad de tener productos de mucha mejor calidad y hechos completamente a mano, lo cual significa que lleva mucho amor y toda una historia detrás. ¿Por qué no apoyar este cambio? ¿Por qué no apoyar a que cada vez seamos más los que creamos en nuestros talentos y salgamos adelante mediante ellos? ¡Apoyemos lo nuestro!

¿Cómo crees que va a cambiar el escenario de la moda con el COVID-19?


Yo creo que el COVID-19 está trayendo cambios muy buenos al escenario de la moda. Las personas que no querían aceptar esta necesidad de cambio finalmente se dieron cuenta de que ya no es una opción. Entonces todos nos hemos visto obligados a pensar en cómo hacer para que esta industria funcione sin contaminar tanto. Yo creo que cada vez habrán más marcas eco amigables e incluso aquellas que nunca lo han sido o han buscado serlo, comenzarán a hacer cambios. Respecto a los eventos, creo que hay que reformular el calendario de los desfiles, ya que estos causan una huella de carbono terrible. Se tiene que hacer algo. El ver a tantas entidades importantes poniéndose las pilas en este sentido me da mucha esperanza.  

¿Hay algo más que quieras compartir? 

Sí, yo creo que el COVID-19 definitivamente ha sido un reto para todos. Seguimos viviendo momentos de mucha incertidumbre. Sin embargo, creo que esto ha sacado el lado más creativo de todos. Yo, por ejemplo, en este tiempo me di cuenta de que, en vez de sufrir por no poder dar las charlas sobre empoderamiento y motivación que tenía planeadas en persona, decidí hacerlo de modo digital y abiertas a todos los que quisieran participar. Y a raíz de esto nació mi proyecto #CreateFashionWithPurpose, donde busco compartir todo lo que he aprendido a lo largo de estos años de experiencia en el rubro de la moda sostenible y el emprendimiento social. Quiero que todos busquen consumir moda sostenible porque verdaderamente entienden el problema, y no solo porque está de moda. Quiero que todos entiendan que el cambio está en nuestras manos y que podemos comenzar en nuestro propio clóset. Ahí está todo. Así que brindo herramientas de concientización pero también las bases para que puedan comenzar con el cambio, ya que considero importante saber por dónde y con qué se puede comenzar. Así que eso quisiera transmitir: que nos informemos, que experimentemos y que aprendamos a creer en el poder que tenemos, cada uno de nosotros, para ser parte del cambio.

Sandra es investigadora de moda y analista de tendencias con estudios de diseño en Mod’Art Perú y el Fashion Institute of Technology en Nueva York. Empezó su carrera trabajando en el área de diseño de casas de moda en Lima y Nueva York, pero su pasión por la investigación la llevó a trabajar en trend forecasting y, eventualmente, a descubrir los estudios de moda. Es graduada de la Maestría en Estudios de Moda de Parsons Paris, donde dicta actualmente clases de historia de la moda.

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